Crónica del Lunes de Aguas
Ayer, Lunes de Aguas, el equipo que hacemos este portal estuvimos degustando un buen hornazo en la Aldehuela. Lleno total. A eso de las cinco de la tarde no cabía ningún grupo en el cesped. Miles de personas nos juntábamos allí para compartir comida y un rato de ocio en el campo, junto al río.
Aunque las fiestas locales de Salamanca son dos: San Juan de Sahagún y Nuestra Señora de La Vega, sin duda, el Lunes de Aguas es una fiesta que gusta. Por ello animamos a todas las empresas que trabajen en la provincia de Salamanca y a todos sus trabajadores a promover entre sus respectivos convenios la tarde de este día libre e intentar así, seguir manteniendo una tradición ya centenaria.
Según la historia, en tiempos de Felipe II, Salamanca era una ciudad con 8.000 habitantes, una cifra nada despreciable si la comparamos con los habitantes de Madrid en la misma época (11.000). Fue en el siglo XVI, cuando el monarca llega a la ciudad, cuando dicta unas ordenanzas para que las prostitutas de la Casa de la Mancebía local, fueran trasladadas durante la Cuaresma lejos de la población salmantina.
Era el lunes siguiente al de Pascua, cuando el llamado Padre Putas iba hasta la zona que hoy conocemos como el barrio de Tejares a buscar a las prostitutas y las traía de vuelta a la capital. Este hecho era celebrado por todo lo alto saliendo los hombres en barcas adornadas con ramas a través del río a recibirlas. De estos adornos con ramas viene el nombre vulgar de rameras. Hornazos, músicas y bailes acompañaban a la multitud este día.
Hoy, en pleno siglo XXI se sigue celebrando, y, por lo que pudimos observar ayer, es la excusa perfecta para juntarse familiares y amigos y así pasar una tarde en el campo.
